Quillotro
República de Andalucía

 

Pederastia católica foránea

Quillotro - Arco Iris El Altillo de © República de Andalucía
por Sol
Sevilla, 11 de abril de 2010

En el estado español el delito se define como un hecho, típico, antijurídico, culpable y punible.

Hecho: no puede ser un pensamiento; pensamientos impuros como sí los pecados según el catolicismo. El catolicismo dice qué es impuro. Por ejemplo, no es impuro ocultar a un pederasta, pero sí amar a uno de tu mismo sexo.

Típico: debe de estar previsto en el texto del Código Penal. Por ejemplo, antes no se contemplaban los delitos medioambientales. Otro ejemplo cuando sea delito insultar a Blas Infante o a Andalucía  – como al rey actualmente- la totalidad de la derecha española estará enjuiciada (como no saben hablar sin insultos). Para el PP los andaluces son de dos tipos: los jornaleros y obreros, que nos dicen gallinas (“Titas, titas”, en lenguaje de Esperanza Aguirre) y los puercos, los votantes del PP, porque dan chorizos. Son palabras de ellos, no mías. Preguntárselo a los concejales fascistoides del pueblo si es mentira, si hay.

Antijurídico: que no existan alguna causa que excluyan los elementos del delito. Por ejemplo, la legítima defensa: lo maté yo porque él quería matarme. No vale esa que emplea la derecha española: matamos medio millón después de la guerra porque los otros por si acaso y tal vez habrían hecho lo mismo. No, fascistas, peperos, no, matar medio millón de personas es delito de lesa humanidad en cualquier estado democrático y no democrático; en España y con suerte es medio millón de muertos para abono del olvido: ¿Es España un país serio, es un país? Recordemos que Aznar definía  España como país serio porque participó activamente en las matanzas de irakíes. Para la derecha la sangre de los crímenes otorga seriedad; lo de la paz,  igualdad y sensibilidad es cosa de simpáticos y repúblicas.

Culpable. Que el hecho haya sucedido queriéndolo y sabiéndolo, como por ejemplo esconder a un pederasta, o no se haya hecho todo lo posible para evitarlo, como el atropello de un peatón.

Punible. Pues que tenga aparejada una pena. ¿Hay delitos sin pena? Preguntádselo al Rey. Bueno, el rey tampoco peca. No se si es extensible a ese follón de prole que tiene.

A raíz de la pederastia católica, estos días he buceado en Internet, donde hay de todo, buscando delitos cometidos por la Iglesia Católica española. De hecho en Internet hay casi de todo: apenas encuentro resultados, lejos de bucear he caminado por las aguas. Como de niño  aprendí en la escuela qué es el método científico,  la conclusión de leyes universales a partir de la observación de la repetición de hechos iguales o similares en homogéneas circunstancias en diferentes tiempos, solo puedo concluir que mi buscador se mueve por una vaporosa melancolía: no hay prácticamente delitos en España, en el extranjero sí. O falla el método científico, (porqué en el resto del mundo los mismos sí comenten delitos y en España no) o la Iglesia Católica española es diferente. Solo hay unos miserables hechos, aislados, casi imperceptibles, algo que en matemáticas se llama tendente al cero. Es decir, hay casi tan poco que es nada, lo justo para la perfección. Si no hubiera nada llamaría la atención y el que haya algo ejerce la función de apaciguamiento.

Pero para mi razonamiento este “menos que nada” es el fundamento. Si en el extranjero, donde la Iglesia Católica no tiene nada que ver en número de miembros- y qué miembros- ni en  poder económico con la Iglesia Católica española, hay muchos más crímenes, entonces ¿Cómo es posible que en España apenas exista algún delito? La respuesta, sólo se entiende, terrenalmente por manipulación informativa, censura y miedo. Podemos añadir la voluntad divina de ocultar delitos en la sacristía, tras el cuerpo de Cristo (debe de ser opaco).

España, está basada en unos elementos muy frágiles y sanguinarios (cuando sabes que eres débil te muestras agresivo, para demostrar lo contrario): uno el ejercito, otro la iglesia y con ellos la bandera, la ley de la Constitución y el rey. Si falla cualquiera de estos elementos se acabó España. Lo que voy a contar no se sabe, tal vez el padre Medina debería de enseñar la ciencia oculta. Me voy al periodo reciente. Hay tres casos de comercio de niños en España: pocos, muy pocos, saben y mucho menos imaginan- aunque la imaginación es objeto de manipulación informativa- que durante la guerra hubo miles de niños que el gobierno (Gobierno Republicano, lo de los fascistas es Junta Militar; aprended conceptos demócratas del PP, gobierno = pueblo; Junta militar = a vosotros) residenció en países extranjeros: Francia, Suiza, Dinamarca, etc. Durante la guerra y posguerra agentes falangistas y curas - los curas de derechas quieren y aman mucho a los niños - sustrajeron a cientos de esos niños que fueron entregados –vendidos- según  la edad a familias falangistas y a orfanatos religiosos. En el segundo caso tenemos a los huérfanos de guerra desamparados que, recogidos en los hospicios caritativamente por esos agentes de Dios en la tierra, igualmente entraron de forma voluntaria en el noviciado y sacerdocio o entregados a las familias de la derecha española, de tradición cristiana: el buen cristiano, qué insulto. En el tercer caso los más graves, por lo asqueroso, familias pobres con hijos recién nacidos a cambio de un trozo de pan o ni siquiera eso, entregaban voluntariamente sus hijos a los ricos. “Hijos míos, ellos pueden alimentar a vuestros hijos”, que bueno es este Padre.  Hay variantes: curas que acogieron a menores en su lecho, a familias a cambio de limpiar mierda,  con sus queridas y sus cosas, otros por puro desinterés, otros porque no les quedaba más remedio…pero aquí hablamos de delitos. Suelen emplearse la frase “hubo de todo”, pero ese “hubo de todo” no exculpa...Umm, la historia de España, esa gran nación. En todo esto hubo unos agentes encargados de la infancia durante el franquismo: la Iglesia Católica y La Falange (el franquismo fue un manantial de huérfanos, de creadores de huérfanos).

En resumen, que desastre de resumen, miles de niños, secuestrados activamente por curas y falangistas. Nos escandalizamos (¿) porque en Chile, Pinochet, en 20 años comerció con unos miles de niños: En España están y estaban – observe el lector el orden en que empleo los tiempos- los maestros del comercio de menores, con su lonja de carne. Me pregunto los lugares de las iglesias donde se hacían las catas. Con razón Jesús se lió a patadas con los ídolos de los comerciantes en los templos: los españoles interpretaron que el comercio de niños otorga beneficios. Si Jesús hubiera sabido que los niños desgravarían 2.000 años después casi podría ser divino, casi. Que mentira la historia de Jesús, hijo de una paloma y una virgen (o un palomo).

Con respeto a la manipulación informativa qué decir, qué: pocas personas han hecho tanto daño falseando la realidad con esas asquerosas series de Padre Medina, Amor en tiempos Revueltos, la serie de Victoria Prego…: en ninguna se muestra la realidad, en ninguna se  oye nada de comercio de niños, ni de esclavos andaluces, en ninguna se habla de matanzas, en ninguna se habla de las mutilaciones en las cárceles, en ninguna se documenta las violaciones, en ninguna…España, vuestra España, mi querida España. Y es que esta España solo se cose con el hilo de la sangre, pero la sangre de los de siempre. Ninguna serie habla de los abusos de los religiosos, de menores y  en los pueblos, de las gallinas y jamones que se comían, de las ostias que pegaban a los críos en las escuelas, de lo que hacían pasar a las ya aterradas vidas de nuestros padres y abuelos, de lo que decían de las mujeres…mierda de Padre Medina.

¿Y el miedo? Pues de esto no hablo, en el pueblo se toca con las manos.

Y concluyo, pues no seré yo el que deje a mi hijo a solas con un cura. Y no porque dude de algunos de ellos, es que no tengo dudas excepto de algunos de ellos. España es un país, hecho a base de seriedad castellana, a base de sangre y con una enorme censura y manipulación. Los delitos cometidos por la derecha y la iglesia están tapados y bien tapados y, además, no se pueden desenterrar….Tal y como inicié el razonamiento: no falla el método científico, es que la iglesia española es diferente, es terrible, su poder en el siglo XX y su poder en este siglo da miedo. ¿Miedo? Bueno, sigamos paseando vírgenes y santos inexistentes y amando a Dios, mientras sus discípulos en la tierra destrozan a miles de adolescentes y niños, MILES y joden la vida a los homosexuales. Siempre jodiendo a niños y a mayores.

Sevilla, 11 de abril de 2010.

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