Quillotro
OCIO

 

Rambla del merendero

© Joaquín Hortal
28 de agosto de 2007

En Junio los paseos son a diario. Las largas tardes con un sol que no acaba de calentar demasiado invitan a caminar. Si bien los senderos en nuestro pueblo son abundantes, no son infinitos, y se hace Quillotroinevitable repetir caminos. Hemos bajado muchas veces por la Rambla que finaliza en el merendero, pero siempre es agradable volver a hacerlo.

Podríamos bajar hasta el merendero y desde allí ascender, si bien, nosotros ese día preferimos subir hasta la Coronica y descender. Entre almendros y pinos y mientras dejabamos un corral de ovejas a la derecha, caimos dentro de la rambla. El cerro Jabalcón y la cola del pantano se enmarcan en la rambla en su parte más alta. Su inicio está flanqueado de grandes pinos, es muy escarpado y nos obliga a caminar pegados a la vertiente derecha. Algunos repechos, si el calzado no es Quillotro - Jabalcónapropiado, pueden llevarte arrastraculos durante unos metros.

Siempre surge el mismo comentario entre nosotros al ver en la primera cuesta una planta especial, como si no recordasemos haberlo dicho en las otras ocasiones, un deja vu: uno dice "eso es un cojín de monja" y otro le contesta "también se llama rascachochos", y luego una discusión sobre si es vegetación de montaña o que se yo. Para mí, ignorante que soy, no es más que un pincho.

Hay un primer descanso donde la rambla se arrellana. Se huele la humedad y una inmensa higuera que cierra nuestro camino confirma la presencia cercana de agua. Estamos encerrados bajo una bóveda de pinos, y ya se ha perdido la referencia del cerro.

Quillotro - Jabalcón Quillotro - Jabalcón Quillotro - Jabalcón

Y llegamos a la parte más especial del recorrido: la cueva del agua. La lluviosa primavera ha Quillotro - Jabalcónencerrado la cueva entre matorrales y la higuera mentada. Mana abundante agua y un musgo espeso tapiza las paredes de piedra. El agua carbonatada, al resbalar entre vegetales, ha petrificado tallos y hojas, que siguen goteando como estalactitas. Las rocas del suelo son indistinguibles de estalagmitas surgidas del goteo de siglos Solo unos 50 o 60 centimetros de profundidad aunque un agujero pequeño al fondo,

Quillotro Quillotro

hace intuir una sinuosa cueva. Alguien comenta, y éste es un nuevo lugar común, que la cueva sería un excepcional lugar para la aparición de una virgen... o un santo.

Con los pies mojados, entro hasta donde puedo sin romper vegetación ni dejar huellas. Cada plano donde miro me pide una fotografía... y así acabo con un álbum excesivo. Asombran las diferencias de un mismo plano tomado con y sin flash, revelándose casi como positivo y negativo de una misma foto. Me quedo con las sombras y verdes de la foto sin flash.

Quillotro Quillotro

Solo se escucha el goteo del agua entre la vegetación, y este sonido hipnotiza. Nos sentamos a unos metros de la cueva, donde llega aún ese rumor. Se está fresco y el sol, ya muy hacia el oeste, solo ilumina parcialmente entre sombras. No apetece nada continuar el camino pero queremos seguir explorando la rambla. Si el paseo se comienza por el merendero, la cueva puede ser el excepcional final.

Y continuamos. Si el descenso inicial era abrupto, con grandes escalones de piedra dificiles de flanquear, a partir de ahora es casi llano, con escasos obstaculos en el camino pero con dos paredes de tierra encajonándonos por ambos lados. En todo momento nos sigue y acompaña un canal de agua guiado por una zanja natural. Las revueltas y cascadas del torrente nos entretienen a nuestro paso.

Quillotro Quillotro

A mitad de la bajada llega el momento de volver. Dudamos si hacerlo por el mismo camino, o enfrentar la subida por una de las vertientes de la rambla. Concluimos subir la pared izquierda y ciertamente es una verdadera pared que nos agota. El torrente queda atrás y poco a poco se nos dibuja la imagen global de la rambla. Aguzando la mirada, discutimos a que altura puede quedar la cueva.

Quillotro

 

¿Y tú que opinas? Escribe en el Foro de Quillotro
Escribe en el Foro
Visita el Foro
 

Estadisticas de visitas