Quillotro
OCIO

 

Explorando la Cuesta de la Barca

© Francisco Martínez Arredondo
Cuevas del Campo, 1 de mayo de 2007

Hacía tiempo que le “teníamos gana” a la cuesta que baja por el lado derecho de Rambla Seca, una casi imperceptible cuerda que avanza sinuosa al lado derecho de la carretera según subimos del Quillotro - El campillo floridopantano. El inicio es visible por las obras que se hicieron en su día para bajar el agua al área recreativa de la presa.

Era, por fin, el momento idóneo para disfrutar del paisaje. Los campos que había que cruzar para llegar al inicio del camino florecían de color púrpura, y más allá, de amarillo y verde.

Por fin, nos dejamos caer por el inicio de la última rambla del cejo, la que cruza la carretera justo tras la trinQuillotro - Cabeza de simiochera en dirección no al pantano, si no al río.

Metidos en vereda, lo primero que sorteamos es la cabeza de un simio –echándole imaginación; yo lo veo claramente. Continuamos siempre en descenso mientras vemos la carretera, estamos en una parte del camino hecho por lo comentado del agua hacia la presa, no es todavía la pequeña vereda que llevaba al valle, donde el barquero esperaba para cruzar el río a los caminantes y sus animales.

Ya si llegamos junto a la carretera y, a la izquierda, se adivina una vereda que, ahora si, es la que buscábamos; para cogerla hay que dejarse caer por una ladera unas decenas de metros, sin que presente ninguna dificultad.

Quillotro - Detalle del senderoA partir de este punto, el sendero va zigzagueando entre una ladera de pocos metros de altura que nos acompaña por la izquierda y, a la derecha, una de las muchas ramblas secundarias que van a morir a la principal, la que arriba al pantano sobre el lugar donde se encuentra la explanada que iba a ser un hotel.

Coincidimos en que esperábamos más de esta ruta y vamos pensando en como vamos a dar la vuelta, si por la carretera o desandando lo andado. Decidimos darnos un tiempo para avanzar y dar la vuelta.

Quillotro - Torca Quillotro - Proyecto de Chimeneas Quillotro - Previsible desprendimiento

 

Continuamos viendo el mismo paisaje hasta que empezamos a subir hacia un promontorio superviviente a la erosión, una loma desde la que se ve parte del pantano y el brazo principal de la Rambla, que separa este tramo de los Llanillos.

 

Aparece también, al fondo, el Cejo principal, mostrando sus pendientes más escarpadas. Como dice uno de los paseantes, vamos Quillotro - Rambla principalobservando todas las posibilidades erosivas de un terreno arcilloso: Ramblas, barrancos, chimeneas en formación, torcas, desprendimientos,…

Así pues, nos encontramos sobre el promontorio, el camino no está claro hacia el pantano, hacia el cejo los desniveles finales deben ser del 100%, más o menos. Es el momento de sentarse y reponer fuerzas para el regreso,….o no. Uno de los caminantes cree ver un “sendero de zorros” que asciende por los escarpados acantilados. Yo no lo termino de ver.

Pero hacia allá vamos, con mis reproches porque se que me va a costar más de la cuenta; el último Quillotro - El cejo y los acantilados desde la loma intermediarepecho es prácticamente vertical y uno no es precisamente un portento físico.

 

Hasta las ganas de hacer fotos se me quitan, apenas un par de ellas en dos de las muchas paradas necesarias para respirar pues, aunque hacia derecha e izquierda se ve la dura belleza de los acantilados,Quillotro - Detalle del sendero y hacia atrás, ya si, asoma parte del embalse –con lo que de riesgo conlleva girarse para verlo-, lo único que ve este escalador es una muralla de arcilla roja en cuya cima debe estar el paraíso,…..pero hay que llegar. Además, el calor está apretando después de tan lluviosa y extraña primera parte de la primavera.

 

El muro llega a su fin entre pinos ya en el llano. Ya puedo respirar, aunque la recuperación es lenta. Mis compañeros me Quillotro - Panorámica desde la rampa finalesperaban desde hacía un buen rato. Continuamos avanzando junto al cejo hasta que nos situamos sobre la cabeza del simio para contemplar el tapiz de colores que cubre Pino mojón, hacia el Oeste.

Y así termina la jornada, corta en tiempo pero larga en intensidad. Sobre una alfombra de flores violáceas avanzamos hacia el coche, una cerveza fresca seguramente nos devolverá las fuerzas.

Quillotro - Entorno de la trinchera Quillotro - Primavera

 

Para terminar, una visión general de la zona por la que hemos realizado este paseo, tomada el día anterior desde la desembocadura de la Rambla en el Pantano.

Quillotro - Resumen

 

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