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MONOGRÁFICOS

 

Jornada sobre drogas

© Quillotro
23 de julio de 2008

     El sábado 28 de junio se celebró en la Casa de la Cultura una jornada sobre  las drogas con la intervención de portavoces representantes de distintos estamentos implicados en los problemas derivados de la drogodependencia.
Se establecieron cuatro bloques de acercamiento al problema, que se relacionan a continuación con los ponentes correspondientes.

  1. Bloque I: Proyectos políticos vinculados a la problemática de las drogas

     - D. José Manuel Fernández Rodríguez (Portavoz del PA en el Ayuntamiento de Cuevas del Campo)
     - Dña Olga Manzano Pérez (Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Cuevas del Campo)
     - Dña Ángeles López Cano (Representante del PP)

  2. Bloque II: Tratamiento, perspectivas y propuestas de mejora de los contenidos y actividades educativas en materia de drogadicción en las instituciones educativas.

     - Dña Inmaculada López (Representante IES Pozo Alcón)
     - D. José Sierra Sánchez (Director CEIP San Isidro Labrador de Cuevas del Campo)
     - D. Francisco Martín Vargas (Director de la Escuela de Ciudadanía y Ocio de Cuevas del Campo)

  3. Bloque III: El asociacionismo ante la problemática de la droga. Centros comarcales de atención drogodependiente, reinserción laboral y atención médica.

     - Dña Julia Thomas Barceló (Presidenta de la asociación de mujeres Yerma)
     - D. Antonio Mesas Gea (Presidente de la asociación de jóvenes Guernica)
     - Dña Rosa Castán Valle (Presidenta AMPA de Cuevas del Campo)
     - Dña Ana Guirado (Representante del Centro Comarcal AD-HOC de Baza)

  4. Bloque IV: Leyes y lucha policial en la erradicación de las drogas. Análisis actual de la situación de Cuevas del Campo y de sus pueblos cercanos.

     - D. José Manuel Peláez Martínez (Policía local de Cuevas del Campo)
     - D. Agustín Romero Sánchez (Sargento de la Guardia Civil de Pozo Alcón)

 

 

Ponencia del Partido Andalucista

     A cargo de D. José Manuel Fernández Rodríguez (portavoz del PA en el Ayuntamiento de Cuevas del Campo), subdividió su intervención en tres puntos principales:

 

  1. Análisis de la situación de Cuevas del Campo en materia de  drogodependencia

            Resumió en gráficos los datos aportados por una encuesta sobre drogas realizada por D. Manuel Quintero Castilla, técnico del IDES, en Cuevas del Campo. Expuso  las conclusiones extraídas de la encuesta:

  • La mayoría toma el problema de la droga como muy grave
  • Se expresa un rechazo masivo a las drogas
  • Hay abundante información
  • La mayoría reconoce no consumir drogas
  • la mitad sabe donde comprar droga
  • la mitad conoce a alguien con problemas de drogas
Encuesta sobre Drogas

Muestra: 60 encuestas
Hombres: 22
Mujeres: 38
Edad Media: 24.6 años

Gravedad

 

Muy Grave

30

Grave

21

Poco grave

6

Nada grave

2

Información

 

Información sin conciencia

34

Información con conciencia

6

No información pero conciencia

3

No información ni conciencia

8

Nada

8

Legalización

 

Muy de acuerdo

5

De acuerdo

4

Poco de acuerdo

12

Muy desacuerdo

37

Consumo

 

Sí a menudo

2

Si, ocasional

2

No, pero he probado

6

No, nunca

49

Importancia

 

Media

8.35

Puntos de venta

 

36

No

19

Conocimiento

 

Familiar

1

Conocido

21

No contesta

2

 

  1. Influencias que recaen sobre una persona durante toda su vida

     En este punto, D. José Manuel hizo un resumen del desarrollo psicosocial de un recién nacido y destacó las influencias que atañen la forja de un individuo: la familia, la escuela, la personalidad, el lugar de nacimiento, las relaciones adolescentes, las modas, la cultura.

     Destacó la negatividad de influencias como el consumismo, la tele-basura, la manipulación mediática y la positividad, por el contrario, del deporte, la cultura, el ocio, la educación…

     Expuso el decálogo de Emilio Calatayud para formar un delincuente:
      I. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
      II. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
      III. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.
      IV. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
      V. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
      VI. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.
      VII. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
      VIII. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
      IX. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
      X. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

 

  1. Toma de decisiones políticas para influir en las influencias personales

     Subdividió en 5, los ámbitos de actuación política:

  • Educativo: Propuso modificar los currículos escolares para hacer hueco a la inteligencia emocional, las habilidades sociales, la autoestima… así como potenciar la participación de padres y madres y reciclar las técnicas docentes.
  • Legislativo: A este propósito, propuso endurecer penas al tráfico de drogas y dar autonomía a los cuerpos de seguridad del estado.
         Consideró la necesidad de modificar la legislación, en particular la ley de protección de comunicaciones, a favor del estado para poder intervenir teléfonos y sistemas de comunicación.
  • Policial: Más recursos materiales y legales, autonomía y coordinación, así como crear una policía autonómica.
  • Medios de comunicación: Eliminar la tele-basura y orientar la televisión hacia la educación y formación.
  • Planes locales de lucha contra la droga y coordinación institucional: que es le fin ultimo de las jornadas.

 

  1. La conclusiones definitivas:

-          Necesidad de coordinación institucional
-          Aumento de dotaciones estatales y autonómicas para la lucha contra la droga
-          Endurecimiento de la legislación vigente
-          Autonomía y recursos para las fuerzas de seguridad del estado
-          Dotar a nuestros hijos de capacidades para decir NO a la droga

 

Ponencia PSOE

     Ponencia a cargo de Dña Olga Manzano Pérez (portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Cuevas del Campo). Reconoció no ser experta en el tema tratado, pero apoyó su intervención en las responsabilidades públicas ha desempeñado en los últimos años.

     Abrió su intervención destacando dos circunstancias: por un lado, su desagrado por el tópico injusto que asocia juventud y droga y por otro la similitud del uso del ocio en jóvenes rurales y urbanos que debe hacer las intervenciones sobre este grupo de edad similares en la ciudad y el pueblo.

     Articuló su discurso a través de dos preguntas:

  1. ¿Cual debe ser el papel de los municipios en el ámbito de las drogodependencias? ¿Cuales son las competencias de los Ayuntamientos en este tema?

     ¿Por qué debe intervenir el ayuntamiento?

-         La adicción no afecta solo al drogodependiente sino a todo su entorno familiar.
-         El ayuntamiento es la administración más cercana y más sensible al problema así como el primer órgano que debe intervenir por ley.

     ¿Cómo debe intervenir el ayuntamiento?

·        Rentabilizar recursos: delimitar los ámbitos de actuación en los distintos niveles de competencia de las administraciones y respetar cada ámbito de actuación sin invadir competencias de otras administraciones porque sólo podemos hacerlo peor.
·        El Plan Estratégico 2000-2008 del Plan Nacional sobre Drogas, atribuye a las Administraciones Locales funciones muy concretas de prevención, integración social, limitación de la oferta y coordinación de las intervenciones a nivel local, destacando de forma especial las acciones preventivas y de incorporación.

     ¿En qué marco deberíamos movernos?

     Propuso la información y la formación para que la actitud del joven ante las drogas sea responsable y coherente con sus valores e hizo hincapié en la libertad individual. Las estrategias deben ir dirigidas a:
-         Promoción de la salud a la población general
-         Informar a los consumidores para que no sufran las consecuencias negativas de las sustancias,
-         Proteger a los menores
-         y prestar atención socio-sanitaria a aquellas personas que ya sufren las consecuencias negativas de las drogodependencias.
-         Es decir, tratar todo el espectro, desde el consumidor potencial hasta el consumidor gravemente deteriorado por la adicción.

     Describió el cambio en el mundo de las drogas: desde la situación hace años de exclusión por la relación destructiva con la droga, hasta la actualidad en que se ha producido un avance económico y social de los patrones de consumo de sustancias tradicionales. El perfil de consumidor tipo en el momento actual en Granada es un varón de 35 años adicto a cocaína, que trabaja y tiene un rendimiento familiar y laboral aparentemente normal: muy lejos del estereotipo de los 80 de individuo marginal, desarrapado y deteriorado.

  1. ¿Cuáles deben ser estas nuevas propuestas “de actuación para abordar desde un municipio como Cuevas del Campo el fenómeno de las adicciones”?

     Hizo hincapié en la idea de que no existe una solución rápida y fácil para reducir las drogodependencias y sus consecuencias. Destacó que la experiencia acumulada en España y en otros países nos permite constatar y afirmar que el consumo de drogas y  su repercusión social persisten en el tiempo por lo que no hay varitas mágicas que hagan desaparecer este fenómeno de un día para otro.

Relató las estadísticas del CPD en Andalucía, según las que no han aumentado las personas drogodependientes asistidas en los últimos 10 años, aunque sí han cambiado las drogas consumidas con un claro intercambio de heroína por cocaína. En base a ello pidió que no nos alarmemos ni alarmemos a los demás ni pensemos solucionar el problema con ideas brillantes, pues llevamos 40 años con el problema, han cambiado los perfiles y los tipos de drogas, pero el problema persiste pese a la diversidad de proyectos experimentados.

2.1.           Puesta en marcha de políticas informativas, formativas y preventivas desde el ámbito comunitario

     En este sentido destacó que lo más conveniente es contar con todos los recursos del área de prevención del servicio provincial de drogodependencias (CPD dependiente de la Diputación de Granada) que está al servicio de los municipios de la provincia a través del proceso de concertación.
     Subrayó a la familia, la comunidad y el ámbito educativo como actores fundamentales en la transmisión de hábitos y valores, y por tanto como instrumentos imprescindibles en la construcción de políticas preventivas. Desde el ámbito municipal, por sus competencias y cercanía, la intervención se debe centrar en la familia y la comunidad.
     Hizo alusión al efecto paradójico del exceso de información que puede llevar a producir una normalización de conceptos acerca de las drogas.

2.2.           Desarrollo de una red de centros y programas incorporación social adaptada a las necesidades individuales

    Consideró que las políticas deben encaminarse a evitar la exclusión y a facilitar el proceso de incorporación social de las personas. Volvió a recordar los recursos con los que ya cuenta el Centro Provincial de Drogodependencias de la Diputación de Granada: dispositivos que apoyan el proceso terapéutico de la intervención asistencial a nivel ambulatorio. A ellos se accede por indicación del equipo terapéutico de los Centros de Tratamiento Ambulatorio de Atención a las adicciones: el más cercano en nuestro caso el de Baza. Estos son:

RECURSOS DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA

· Unidades de desintoxicación hospitalaria
· Comunidades terapéuticas
·  Viviendas de apoyo al tratamiento
· Centros de Día
·  Viviendas de apoyo a la reinserción
· Centros de encuentro y acogida

 2.3.           Potenciar la participación de la iniciativa social en la construcción de las políticas de drogodependencias

            Existe un auge de la iniciativa social que, propuso, hay que valorar y articular con la acción de los poderes públicos y tener en cuenta en todos los diseños de las políticas sociales. Dan apoyo y fortalecen la prevención, atención e incorporación social en drogodependencias. Contar así con Asociaciones como AD-HOC, Ayuda Sida…

2.4.           Creación de una estructura necesaria para la puesta en marcha del programa de intervención comunitaria

Propuso que siempre que fuese posible sería conveniente destinar una partida presupuestaria concreta al Programa, independiente de las destinadas a las distintas Delegaciones. Consideró necesaria una estructura capaz de interrelacionar todos/as los/as agentes implicados en el programa

2.5.           Línea de alternativas para el colectivo de jóvenes

La política de Juventud planteada y después desarrollada por los Ayuntamientos, dijo, debe empezar por conseguir una partida presupuestaria notable, amplia (según posibilidades y tamaño del ayuntamiento) y propia (independientemente de que las políticas para la juventud también se nutran de las de cultura, deportes,….).

Estas políticas del Ayuntamiento tienen que tener como objetivo plantear durante todo el año actividades alternativas dirigidas a los/as jóvenes. En esta línea de actuación, el Ayuntamiento debe contar con los recursos ya creados, sobre todo por la Diputación de Granada (programas ofertados en Granada en Red) y el Instituto Andaluz de la Juventud (Convocatoria de Ayudas y Programa de Arte y Creación).

Terminó con un mensaje para los jóvenes: drogas = riesgo y nunca vale el yo controlo


Ponencia Inmaculada López Jiménez

     En representación del centro de educación secundaria de Pozo Alcón. Destacó inicialmente la necesidad de asumir la drogodependencia como un problema comunitario que no está sólo centrado en el consumidor y que afecta de forma muy importante a su entorno familiar, laboral y social. Resaltó que es un problema que NOS INCUMBE A TODOS.

     Asaltó algunos tópicos asumidos que llevan a una normalización progresiva del consumo, tales como la diferenciación entre drogas duras y blandas o la asunción de determinadas drogas como elementos de nuestra cultura. La importancia de esta normalización es tal que la mayoría de los adolescentes comienzan por el consumo de drogas legales.

Causas

     Cifró las causas del inicio en el consumo de drogas en:

-         La curiosidad
-         La sensación de madurez
-         Esquivar los problemas, principalmente emocionales
-         La presión de los amigos
-         Como llamada de atención
-         Experimentación
-         Por su disponibilidad
-         Para transgredir las normas
-         A consecuencia de un bajo control familiar

Prevención: la educación

     De forma genérica consideró como objetivo de la prevención tratar los factores de riesgo y favorecer los factores protectores. Ese enfoque se puede canalizar a través de programas de intervención sobre grupos de población. La función de estos programas atañe a:

-         La mejora de la información
-         Cambiar las actitudes de consumo
-         Dotar de recursos y habilidades personales para evitar el consumo

     En el ámbito escolar, la prevención está influida y favorecida por la homogeneidad de la población en cuanto a su edad, nivel sociocultural, etc. Por otro lado, la escuela está diseñada para el aprendizaje, y el alumnado comparte muchas horas docentes con sus profesores, por lo que es el lugar ideal para educar sobre drogadicción. Y esto se logra, con las drogas como parte del currículo escolar, atendiendo a las distintas necesidades educativas que se plantean y reconociendo siempre la diversidad.

     El método no debe olvidarse de ser participativo, basado en el diálogo, el análisis y la discusión.

Programas educativos de promoción de la salud

Hizo un resumen de los programas de promoción de salud y prevención de drogadicción aplicados en el ámbito escolar:

PROGRAMA

DIRIGIDO A:

OBJETIVO

ELABORADO

DINO

Alumnos 3er ciclo de primaria

Prevención de drogadicción y promoción de estilos de vida saludables. Centrado en Tabaco y Alcohol

Consejerías de Educación y de Igualdad y Bienestar social

PREVENIR PARA VIVIR

Alumnos ESO

Trabajo de autoestima, autocontrol, promoción de capacidades afectivas, intelectuales y sociales

FAD y Consejerías de Educación y de Igualdad y Bienestar social

Y TU ¿QUÉ PIENSAS?

Jóvenes de 15 a 18 años (4º ESO, Bachillerato y ciclos formativos)

Programas educativos y preventivos de las drogodependencias así como coordinación y estimulación del profesorado

FAD y Consejerías de Educación y de Igualdad y Bienestar social

A NO FUMAR ME APUNTO

Alumnos ESO

Prevención del tabaquismo en el ámbito educativo: atención sanitaria, sensibilización, restricción del consumo

Consejerías de Educación y de Igualdad y Bienestar social

FORMA JOVEN

Sin perfil específico

Acerca  a los espacios frecuentados por jóvenes, asesorías de información, orientación y derivación: conseguir que ocio y salud sean compatibles

Consejerías de Educación y de Igualdad y Bienestar social


     Terminó destacando el importante esfuerzo por parte de la comunidad educativa de su centro docente para la implementación de estos programas.

Conclusiones

-         Colaboración estrecha con los servicios sociales municipales y con las fuerzas de seguridad
-         Derivación de casos a las instituciones adecuadas:

  • Centro de salud
  • Centro de prevención de drogodependencias de Baza
  • Equipo de Salud Mental de Baza.

-         Intervenciones con las familias, tema que no siempre se consigue, precisamente con algunos alumnos más necesitados por las características de su entorno.


Ponencia de José Sierra, director del CEIP San Isidro de Cuevas del Campo


Dividió su ponencia en los seis puntos que siguen:

 

1. La vida social: La pandilla, el adulto y la familia

    Comenzó su exposición citando a Oterrieth, profesor de la Universidad de Bruselas, quien describe como “edad de gracia social”, el periodo de vida entre los 9 y los 12 años; momento en el que el individuo alcanza el grado más alto de simbiosis con el grupo.

    Es también un momento de divergencia entre sexos por una mayor madurez femenina, por lo que son los varones los que constituyen “la pandilla” con sus jerarquías en las que destacan los notables que dirigen la acción colectiva. La pandilla se establece como un estamento anti-adulto, si bien, el adulto no es visto como un enemigo, sino como aquel que quita valor e importancia, aquel que “humilla” la trascendencia que para el joven tiene la pandilla.

    Estas características de la pandilla la convierten en terreno abonado para la delincuencia colectiva o individual, si bien en la mayoría de los casos esta situación es pasajera y leve. Destaca el papel primordial del individuo notable dentro de la jerarquía, que puede definir el sentido moral del grupo que lidera.

    No obstante, recordó que en este extremo la situación no es tan grave, y si bien los padres pierden prestigio a ojos de su hijo, no así pierden su afecto.


2. El profesor y el colegio como educadores para la salud

    Abrió este punto destacando los pilares fundamentales de la civilización: educación y sanidad. La educación tiene en el maestro a su punta de lanza, y una de sus labores es la Educación para la Salud.

    Hizo distinción entre Educación sanitaria, incluida en el ámbito de ciencias biomédicas, y Educación para la Salud, incluida entre las ciencias sociales y de la conducta humana. Las ciencias del comportamiento se descomponen en psicología, sociología, antropología y pedagogía.

    El maestro de primaria es el primer eslabón de la cadena de la educación y por tanto quien primero debe difundir e infundir hábitos saludables.


3. La organización de la mente: los deseos del hombre

    Disertó sobre la voluntad y la necesidad: la carencia genera un desequilibrio que precisa para su reequilibrio la consecución de un incentivo; y ese reequilibrio genera placer.

    A diferencia de los animales, dijo, el ser humano puede tener deseos antibiológicos (pensamientos y deseos de muerte) o transbiológicos (deseos de transcendencia como los culturales).

    La consecución de los objetivos que sacien la necesidad se puede ver interferida, lo que lleva a la frustración: vivencia emocional desagradable que influye en el comportamiento y que es preciso entrenar. En este punto cobra especial interés el término autoestima: recurso fundamental para la autoprotección y desarrollo personales.


4. Fracaso escolar y drogas: degradar la vida

    Citó a Aleixandre y subrayó que los estudios apuntan a que las drogas son culpables de casi la mitad del elevado fracaso escolar en España.

    Dio datos de la comisión mixta del Congreso y el Senado sobre el tema, que hace énfasis en los daños del cannabis, como droga más consumida, y la cocaína con su crecimiento.


5. “Yonqui” de Melvin Burgess. Principales acontecimientos de la vida de Nico y Gemma, dos adolescentes metidos en la droga

    Hizo alusión a las conclusiones extraíbles del mencionado libro. Resaltó que estaba contado desde distintos puntos de vista sin ser otra cosa que una historia sin grandes pretensiones ni alegaciones antidroga.

    Resumió que se trataba de la historia de cuatro jóvenes adictos a la heroína y de los senderos vitales por los que ésta les encamina.


6. Algunos datos del proyecto hombre, ONG que trabaja con drogadictos

    Programa educativo y terapeútico para el tratamiento y prevención de drogodependencias originado en España en 1984.

Su trabajo se orienta en tres aspectos:

  • Prevención
  • Rehabilitación
  • Reinserción del drogodependiente


 

Ponencia de Francisco J. Martín Vargas, Director del instituto de desarrollo local

A continuación, el texto literal facilitado por D. Francisco J. Martín, Director del instituto de desarrollo local y a cargo de la Escuela de Ciudadanía y Ocio, en el que basó su ponencia:
Los jóvenes entienden la adolescencia como una época para gozar de la vida y ser felices. Muchas de sus experiencias se desarrollan en el marco del grupo de amigos, con los que comparten vivencias y sentimientos. Buena parte de sus conflictos, de los riesgos que pueden surgir o amenazarles, se producen por la necesidad de experimentar cosas nuevas y compartirlas con los demás. De esta forma se empiezan a tener los primeros contactos con las drogas.
Durante muchos años, en decenas de municipios, los Técnicos del Instituto de Desarrollo Local, en los Estudios Socioeconómicos realizados, han detectado una constante:

“El colectivo de jóvenes de los municipios rurales señalaba dos cuestiones que les hacían plantearse “irse de su pueblo algún día”.

- En primer lugar la falta de espacios, programas y actividades dirigidos a ellos
 
- y en segundo lugar la falta de oportunidades de empleo.

En definitiva, los jóvenes del medio rural, se aburren, ven en su propio medio el futuro incierto y, en cambio, a pocos kilómetros, en las ciudades, creen ver un mundo lleno de oportunidades de futuro, de ocio, de diversión y también de anonimato.

Sentadas estas premisas, no es difícil concluir que en esta etapa de la vida, la juventud, en un medio que ofrece pocas oportunidades de ocio, de convivencia, de participación, donde los grupos de jóvenes mantienen relaciones sociales más intensas, se conocen más, conocen incluso a las familias de cada uno, también se puedan crear condiciones favorables para que la curiosidad juvenil, que tantas cosas buenas ofrece, se desvíe hacia la experimentación de esas “nuevas experiencias” que parece ofrecer el mundo de las drogas.

Todos sabemos que el problema es grave y que las soluciones no terminan de encontrarse, probablemente porque es fundamentalmente un problema social y las soluciones han de venir de la mano de auténticos cambios de la sociedad, en la actitud frente al mismo. Por ello habrán de cambiarse los planteamientos ante el fenómeno de las drogas, desde la familia y las instituciones. Desenmascarar las supuestas “ventajas” y la “falsa felicidad” que las drogas ofrece, dar una respuesta de aislamiento social a las personas “conocidas”, que viven del tráfico de drogas en cada municipio y exigir a las administraciones responsables en cada territorio que sean más audaces en el tratamiento del problema.

Paralelamente, desde las familias, asumir que la adolescencia no es un periodo pasajero en el que los hijos lo discuten todo, y sólo quieren divertirse, sino que es una de las etapas de la vida más fundamentales; aquella en la que se forma la personalidad, en la que sin tener muchos elementos se determina el futuro profesional de muchos jóvenes y también, en la que las decisiones personales, las vivencias y sentimientos son más intensas.

Planteamos en el título de esta ponencia que los Programas de Ciudadanía y Ocio pueden ayudar en esta etapa de adolescencia y ser un factor de prevención ante la drogadicción. También ante otros problemas que suelen surgir en esta etapa de la vida. Todo ello será posible si se hace desde dos premisas fundamentales: Los programas dirigidos a los jóvenes han de hacerse necesariamente como un ejercicio de libertad y participación y en segundo término, en la medida de lo posible, han de estar creados y organizados por ellos.

El ejercicio de la Libertad, evidentemente, “no es hacer lo que a cada uno le de la gana”, es, fundamentalmente, tener conocimientos, cauces de participación y responsabilidad para ser libres en la toma de decisiones, no es libre el que hace los que quiere, es libre el que sabe lo que hace.
En este punto, los programas de Ciudadanía y Ocio han de estar dirigidos al enriquecimiento de los jóvenes en valores sociales, a conocer su auténtica dimensión, a saber disfrutar de ellos y sentirse mejores en su ejercicio. Valores como la solidaridad, el trabajo en equipo, el esfuerzo individual y compartido, la generosidad, el respeto a las opiniones y decisiones de los demás, han de llenarse de contenido.

De otro lado la participación de los jóvenes en el diseño de esos programas de ciudadanía y ocio es fundamental. Lamentablemente, la mayoría de las veces, las administraciones no ofrecen auténticos programas para los jóvenes. Ofrecen una “carta” de actividades supuestamente dirigidas a ellos, en la que su decisión se limita a participar o no en la misma y otras muchas, estos programas juveniles, no son otra cosa que el vehículo de transmisión de unas políticas, supuestamente modernas e igualitarias que intentan homogeneizar el pensamiento juvenil y dirigirlo hacia valores nuevos, como la ecología, la perspectiva de género, el igualitarismo, etc. que sin ser esencialmente malos o faltos de necesidad de atención social, si lo son en la medida que se presentan como valores absolutos e indiscutibles por parte de los “nuevos profetas”, que en la mayoría de los casos, han hecho de ellos un medio de vida, en lugar de ser “valores para la vida”.

La actitud social que , pensamos, habría que adoptar en las familias, en las instituciones, ha de basarse en la comunicación, en la confianza en los jóvenes y asumir y trasmitir que el papel de unos y otros en esta etapa es más de acompañamiento y consejo, que de acciones autoritarias o de “dejar pasar el tiempo”. Los jóvenes necesitan conseguir más autonomía y responsabilidad ante la vida que se les ofrece y en ese aprendizaje nos necesitan a todos.

Llevar los valores de la libertad, la responsabilidad, la comunicación, supone renunciar al autoritarismo. Desde el mundo adulto hemos de aprender a observar los pequeños detalles, escuchar, preguntar de otra manera, dejando caer información, ideas y opiniones, en lugar del “esto es así por que lo digo yo”.

Hemos de reconocer la capacidad y el derecho de los jóvenes para tomar decisiones. El objetivo de cualquier programa dirigido a ellos, sea de ocio, educativo, ciudadano, etc, es ayudarles a ser autónomos y responsables. No cabe estar siempre encima sobreprotegiéndolos – no son niños- pensando que no son capaces de entender y actuar en situaciones complejas. Hemos de saber que incluso aquellas cosas que nosotros tenemos “muy claras”, que hemos aprendido con la experiencia de la vida, ellos precisarán, al igual que nosotros, experimentarlas, para poder asumirlas íntegramente.

Hemos de ser coherentes, nuestras palabras, pierden valor ante nuestros hijos si no van acompañados de una conducta coherente. No podemos exigir a ellos, aconsejar, aquello que nosotros mismos no hacemos. Esto es muy evidente con el alcohol, que es una droga más. A menudo es más importante nuestro ejemplo que nuestros consejos y recomendaciones.
Debemos respetar la intimidad de los jóvenes, es su derecho y también una necesidad. La comunicación tiene que estar siempre abierta, pero la comunicación no tiene porque suponer que los jóvenes cuenten a sus padres todo lo que les pasa, tampoco nosotros lo hacemos.
Desde las instituciones hay que crear “espacios vivos de ciudadanía” en los que los jóvenes puedan expresar sus necesidades de comunicación, de convivencia, de vivir su juventud con otros y vivirla en auténticos espacios de libertad. Estos espacios no pueden ser “aparca jóvenes”, en los que existen elementos de ocio y se limitan a ser lugares de encuentro, tienen que tener actividades que ellos organicen, han de ser auténticos centros vivos y ejemplo para los niños menores que algún día empezarán a disfrutarlos y ello se logra con ganas, con ilusión, con participación juvenil y lógicamente con dinero. Es lamentable que en la mayoría de los  municipios se dedique más dinero a tirar cohetes, o al alumbrado de las fiestas que a programas juveniles. Son lugares auténticamente “libres de drogas”, no tanto por una mera declaración formal, sino porque su atractivo es más intenso, más provechoso y más verdad, que la falsa felicidad que ofrecen las drogas.

Quiero terminar estas palabras con una llamada al “sano egoísmo” y a la ambición, por nuestros jóvenes. Ser ambiciosos en el sentido de querer y trabajar para ofrecerles lo mejor, en esforzarnos desde las instituciones, desde las familias, desde la sociedad civil y su tejido asociativo y dedicar a ello tiempo, instalaciones y dinero y ser “egoístas”, saber que nuestra mejor satisfacción es que sean felices, que triunfen en la vida que ellos mismos decidan, que evidentemente son los hombres y mujeres del mañana, y ese futuro que también es nuestro será mejor, si les ayudamos a ser libres en todos los aspectos de la vida y les damos instrumentos sólidos para alejarse y combatir el mundo de las falsedades y la mentira en el que también está el fenómeno de las drogas.

 

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