Quillotro
MONOGRÁFICOS

 

Propósitos de las emociones desagradables más comunes

© Laura Martínez Hortal
15 de septiembre de 2007

RABIA

Propósito: Controlar. Imponerse. Desquitarse. Defenderse.
Cuando uno no consigue lo que desea, puede intentar forzar la situación por medio de la rabia. Esto puede implicar la voluntad de hacerse con el control, imponer su criterio o desquitarse si piensa que le han frustrado sus deseos. Es posible que utilice la rabia para defenderse. Entonces se utiliza la rabia para intimidar al otro. Con frecuencia se utiliza rabia contra uno mismo en un intento de forzarse o castigarse a sí mismo. 

ENOJO

Propósito: Censurar. Llamar la atención. Crear conmoción.
El enojo es una forma ligera de rabia. Se utiliza a menudo cuando nos fastidia el comportamiento de una persona. Puede servir para censurar dicho comportamiento, llamar la atención o crear conmoción, todo ello con el fin de hacerse con el control, pero no es tan intenso como la rabia, con la que se pretende forzar el cumplimiento de las propias expectativas.

INDIFERENCIA

Propósito: Rebeldía sutil.
La indiferencia se malinterpreta a menudo. Ser indiferente no es lo mismo que ser despreocupado. La indiferencia es una forma sutil de rebeldía, la manera pasiva de manifestarse de quién no tiene el valor de rebelarse abiertamente.

ABURRIMIENTO

Propósito: Conseguir que otro nos estimule. Mostrar que algo no nos gusta.
Cuando se está aburrido, se declina la responsabilidad de distraerse uno mismo y se pretende que sea otro quien nos estimule. El aburrimiento indica que no nos gusta la situación actual, pero que no estamos dispuestos a hacer nada al respecto.

CONFUSIÓN

Propósito: Mostrar falta de comprensión. Evitar tomar una decisión. Evitar crear expectativas.
El sentimiento de confusión puede significar simplemente que algo no se comprende. Pero también puede utilizarse para evitar tomar decisiones o para quejarse. Por ejemplo: explicamos algo varias veces al otro y éste nos contesta: Sigo sin entender. Nos exasperamos y abandonamos el tema. El sentimiento de exasperación sugiere la posibilidad de que el propósito de la confusión del otro sea evitar la tarea. La confusión del otro ha podido con nosotros.

DEPRESIÓN

Propósito: Expresar rabia. Controlar. Tomarse un descanso. Sacar provecho. Expresar dolor.
Sentirse deprimido no siempre significa tener una depresión. Sentirse deprimido es sentirse profundamente triste. A veces el sentimiento de depresión es como un berrinche  temporal silencioso. La persona con la que estamos rabiosos puede sentirse entonces culpable y responsable, y de esta manera podemos mantener el control. Sentirse deprimido puede permitirnos tomar un descanso en la vida, volcando en otros nuestras responsabilidades o haciendo que no esperen nada de nosotros. Si se está dolido, el sentimiento de depresión es una parte natural del suelo y de su proceso de curación.

DESESPERACIÓN

Propósito: Autorizarse uno mismo a abandonar. Un sentimiento de desesperación suele indicar que se ha intentado algo repetidas veces y se ha fallado. La desesperación es un profundo desánimo que permite abandonar lo que uno se ha propuesto.

DECEPCIÓN

Propósito: Expresar insatisfacción. Mostrar desaprobación.
Sentir decepción es un modo de expresar insatisfacción cuando no se consigue lo que se desea. Se puede estar decepcionado con otra persona, una situación o uno mismo. A veces la decepción va de la mano del enojo para mostrar desaprobación.

DESÁNIMO

Propósito: Autorizarse a uno mismo a tomarse un descanso o abandonar.
Con el desánimo, uno se siente insatisfecho con la actuación de uno mismo o de otra persona. Quien se desanima fácilmente suele ser muy comprensivo, carecer de coraje y estar excesivamente preocupado por su posición social. A estas personas les resulta muy difícil arriesgarse, pues quieren garantías y temen el fracaso. Sentirse desanimado permite a uno descansar o abandonar.
“Propósitos de las emociones desagradables más comunes”  proviene de una recopilación sobre inteligencia emocional hecha por Pepa Arcay.

BOCHORNO

Propósito: Sacarse de un apuro. Considerarse superior a otro. Controlar el futuro comportamiento del otro.  
Si uno hace algo que no deseaba hacer, puede sentirse abochornado para sacarse a uno mismo del apuro. Al proclamar su bochorno, espera que alguien le disculpe. Si se siente vergüenza ajena, puede que se quiera ver al otro como un estúpido por comportarse de este modo, con ello uno se siente superior al otro. Se utiliza el sentimiento de bochorno para hacer que el otro actúe como uno quiere: No hagas eso que me da vergüenza. Si una persona avergüenza a otra, esta puede enfadarse para desquitarse. 
 
MIEDO Y ANSIEDAD

Propósito: Defenderse. Crear expectación. Crear conmoción.  
Estos dos sentimientos están muy relacionados entre sí. Su propósito puede ser defenderse y, a veces, permitirse no hacer nada porque se cree que se va ha fracasar. El miedo al fracaso es más demoledor que el fracaso en sí. Estos sentimientos pueden servir también para crear expectación o conmoción: pueden cargarnos las pilas y ponernos en movimiento. 
 
CULPA

Propósito: Castigarse. Disculparse de actuar como es debido. Mostrar superioridad. Protegerse de fuertes sentimientos de rabia. Expresar buenas intenciones que en realidad no se tienen. 
La culpa es un sentimiento complejo. Se nos ha enseñado a sentirnos culpables cuando hacemos algo mal. La culpa puede servir para resistirse a cumplir obligaciones sin admitir exactamente que no se quiere hacer o que no se puede. Se sabe qué se tiene que hacer, pero no se desea hacerlo. De modo que cuando uno no se comporta como él mismo espera, se siente culpable y espera liberarse de la acusación de mal comportamiento. Se puede utilizar la culpa para excusarse uno mismo de actuar como es debido.
Es parecido al hecho de usar la culpa para no cumplir una obligación, pero en este caso cuando uno se siente culpable, ya está sufriendo.
A veces la culpa indica que uno no conoce sus límites y cree que puede hacer más de lo que realmente puede. El no hacer todo lo que cree que debería, le hace sentir culpable.
En ocasiones, la culpa se utiliza para expresar superioridad. Cuando se actúa mal, uno tiene la decencia de sentirse mal. Es decir, se muestra abatido, mientras que los demás no tienen la integridad de sentirse mal cuando pecan. ¡No son tan buenos como los que sufrimos! La culpa sirve también para protegerse a uno mismo de la rabia. En vez de reconocer la rabia, uno se siente culpable, creyendo que es mejor sentirse mal frente al otro que hacerle saber que se está enojado. En general nos sentimos culpables cuando deseamos parecer buenas personas. Pero si nuestras intenciones fueran verdaderamente buenas, de entrada no actuaríamos indebidamente. Los sentimientos de culpa son una señal de que algo tiene que cambiar. Si la usamos como indicativo para hacer el cambio necesario, la culpa es saludable. 
 
DOLOR

Propósito: Permitirse al desquite. 
 Creemos que los otros nos hacen daño. En realidad nos hacemos daño nosotros mismos. Cuando consideramos que alguien nos juzga, lo primero que hacemos es pensar que debemos de ser malas personas para que nos traten así. De inmediato nos ponemos a darle vueltas al asunto, dejamos de culparnos a nosotros mismos culpamos al otro por tratarnos de ese modo. Entonces generamos rabia para desquitarnos del otro. 
 
LÁSTIMA

Propósito: No hacer nada. Mostrar superioridad. 
Cuando sentimos lástima de nosotros mismos, nos infravaloramos y evitamos dar pasos positivos: Soy un ser penoso ¿qué puedo esperar de mi mismo?
Cuando los demás nos dan lástima, demostramos superioridad. Infravaloramos al otro, bien haciendo las cosas por él o no esperando nada de él. Sentir lástima de los demás no es sentir compasión. La compasión o empatía demuestra una preocupación genuina y preserva la autoestima de la persona. 
 
TRISTEZA

Propósito: Expresar decepción. Descargar nuestras responsabilidades sobre otros. Dar pena. 
 La tristeza muestra decepción con nosotros mismos, con los demás o con la situación. En combinación con la autocompasión, sirve para descargar nuestras responsabilidades en otros. La tristeza puede ser una forma suave de la depresión. Uno puede mostrar compasión en forma de tristeza. Uno se siente mal por algo que le ha pasado a alguien y mostramos nuestra empatía. Estar triste por una situación concreta es diferente a sentir lástima. La lástima comunica que el otro es incapaz de manejar la situación. La tristeza muestra que la situación es mala, pero no se considera incapaz al otro. 
 
PREOCUPACIÓN

Propósito: Expresar interés. Expresar miedo. Intentar evitar que ocurra algo. 
 Cuando nos preocupamos expresamos inquietud y miedo ante el fututo. La preocupación expresa a menudo el pensamiento mágico: uno cree que si se preocupa por algo durante mucho tiempo e intensamente, esa cosa no ocurrirá. Y si uno no se preocupa ¡sucederá! 

Recopilación sobre inteligencia emocional hecha por Pepa Arcay

Agradecida y encantada de que esta revista siga adelante.

 

¿Y tú que opinas? Escribe en el Foro de Quillotro
Escribe en el Foro
Visita el Foro
 

Estadisticas de visitas