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CUEVAS AL DÍA

 

La falta de señalización convierten a los pantanos y ríos de Granada en trampas mortales para los bañistas

15 de julio de 2009
Artículo original en ideal.es

Actualmente está prohibido el baño en el Cubillas, Maitena y Charcón por la mala calidad del agua, pero no está señalizado

Las conocidas como playas de interior han ido en auge en los últimos años, como alternativas a la masificación del verano en las costas. Ofrecen entornos naturales privilegiados y tranquilidad, pero tienen algunos puntos en su contra. Uno de los más importantes es la falta de información de los cientos de usuarios que cada año acuden a estos embalses, que no cuentan con la vigilancia ni los servicios que tienen las playas 'saladas'.

El fallecimiento de un joven el pasado fin de semana en el pantano de Cubillas obliga a hacerse una pregunta: ¿Está permitido o es recomendable bañarse en todos los embalses? La cuestión es difícil de contestar y hay que tener en cuenta diversos aspectos.

Calidad del agua

Casi todos los embalses de Granada están considerados como dominios públicos hidráulicos y en sus 'fichas técnicas', sus características generales, se contempla que son aptos para un uso turístico y recreativo. Según la definición oficial de la Directiva Marco del Agua, se consideran aguas de baño: «Aquellas de carácter continental, corrientes, estancadas o embalsadas, y las de carácter marítimo, en las que el baño está expresamente autorizado o, no estando prohibido, se practique habitualmente por un número importante de personas».

Con esta definición y un análisis de las aguas, la Agencia Andaluza del Agua establece 31 zonas acotadas de baño, en las que han comprobado que se puede mantener esta actividad. Entre esas, Granada cuenta con los Baños de Zújar, el embarcadero del embalse de Cubillas, el barranco del embalse Bermejales, río Maitena, El Charcón en el río Genil, y el Trampolín del río Fuencaliente. Así se nombran en este listado de zonas de baño, aunque esa acotación no se traduce en algo físico, no hay un cordón que delimite una zona concreta en la que es apto darse un chapuzón, como tampoco lo hay en las playas. Pero en las playas ondean banderas para indicar peligros y en muchas hay vigilancia.

Prohibiciones

Además de esa clasificación general de zonas de baño se realizan inspecciones periódicas. Según el decreto de 1988 que establece la calidad en las aguas de baño, este análisis debe hacerse quince días antes del inicio de la temporada de baño y en las zonas a las que acuda más gente. Es la delegación de Salud de la Junta la institución que tiene las competencias de esos análisis, en las que Granada ha arrojado tres resultados negativos, según la información trasladada por dicha institución. Se trata del pantano de Cubillas, donde está prohibido el baño desde el año pasado. Las aguas de este embalse no son aptas para el baño, como ya indicó el alcalde de Albolote en un bando que emitió en el verano de 2008.

Pero en la zona no hay ningún cartel que lo indique o recuerde a los bañistas. Hay que recordar que la zona acotada por Medio Ambiente como apta para el baño en este embalse es el embarcadero, por lo que es de suponer que en el resto de las aguas estaría prohibido por defecto, algo que tampoco está indicado en ningún sitio. Pero ni está señalizada como zona de baño el embarcadero, ni se alerta de las malas condiciones del agua actuales, que prohiben el baño en toda la zona.

Los otros dos puntos considerados no aptos para el baño son el río Genil, en el paraje de Maitena y en El Charcón. En ambos puntos se detectó en 2005 presencia de aguas fecales procedentes de establecimientos de restauración cercanos y al no haberse solucionado ese problema, sigue sin estar permitido el baño. Aunque tampoco existe una información clara sobre esto. A esto se suma la prohibición de usar embarcaciones, incluso sin motor, en el pantano de Bermejales, por el peligro de que se extienda la dañina especie del mejillón cebra.

El asunto se diluye probablemente entre las distintas instituciones que tienen que regular este asunto. Por una parte, la Agencia Andaluza del Agua es la responsable de los pantanos y de acotar las zonas de baño. Salud realiza inspecciones del agua y remite esta información tanto a Medio Ambiente como a los municipios. Esos datos sobre la calidad del agua llegan incluso a la Unión Europea, pero falla el último eslabón, el que informa a los ciudadanos de la idoneidad o no de las aguas en las que pretenden bañarse.

Como ejemplo, valga el del pantano de Cubillas, uno de los que reúne a más gente en sus aguas por su cercanía a la capital. En esta zona se permite el uso recreativo pero no el baño. Y ayer mismo, 24 horas después de rescatarse el cuerpo sin vida del joven Ismail que murió ahogado en esas aguas, una pareja disfrutaba de un tranquilo baño.

Vigilancia

Otro de los puntos a tener en cuenta es quién se encarga de controlar que no haya bañistas en zonas prohibidas. En las playas, cuando hay bandera negra, los socorristas sacan del agua al que se aventura dentro. Pero en los pantanos no se vigila que se cumpla esta prohibición. Los empleados de la Agencia Andaluza del Agua en ese embalse se encargan de revisar y mantener las instalaciones del pantano y aunque admiten que muchas veces advierten a los bañistas de las zonas prohibidas, no es ese su cometido.

Siendo justos con estas zonas de baño que disfrutan miles de personas, hay que tener en cuenta que muchas se acondicionan para que el baño sea más que placentero. Es el caso, por ejemplo, la playa del Negratín, dividida en una zona textil y otra nudista, y que antes de la temporada de baño acondiciona con máquinas las 'playas' para que los bañistas entren sin peligro. 1.300 metros de orilla y hasta 25 de profundidad se preparan en esta zona de Cuevas del Campo.

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